Mi hijo tiene hipercifosis y/o hiperlordosis y le han mandado un corsé a medida.
¿Qué es un corsé Swan? ¿Qué es un corsé bivalvo? Y ahora, ¿qué tengo que hacer? ¿Cuántas horas ha de llevarlo? ¿Puede hacer deporte con el corsé?
Hola a tod@s.
Estas son algunas de las dudas más comunes cuando a vuestro hijo le prescriben un corsé.
Empecemos por el principio y que no cunda el pánico.
Nuestra columna vertebral tiene unas curvaturas fisiológicas, es decir, normales, que nos ayudan a reequilibrar nuestro cuerpo.
Estas curvaturas en el plano sagital (según vemos a nuestro peque de lado), en sentido descendente, son:
- Lordosis cervical
- Cifosis torácica
- Lordosis lumbar
Y existen unos grados de desviación considerados normales. Pero cuando estos se sobrepasan, dejan de ser fisiológicos y pasan a considerarse patológicos.
Existen protocolos de tratamiento para frenar la evolución de esa desviación.
Podemos tener tratamientos conservadores mediante:
- Ejercicios controlados y planes de ejercicio personalizado
- Aumento del rango de movimiento y tono muscular
- Mejora de la biomecánica postural
- Disminución del dolor
Pero cuando se superan ciertos grados de desviación, el médico especialista prescribe un corsé para controlar y, en algunos casos, corregir la deformidad de la columna vertebral.
La prescripción de dicho corsé dependerá del grado de maduración esquelética (grado de RISSER), que podemos ver en una radiografía.
Este valor nos indica cuándo nuestro peque alcanzará la madurez esquelética. Mientras tanto, será más probable que la curva continúe su evolución, por lo que hay que poner freno.
También dependerá de factores como:
- Mucha laxitud
- Tono muscular bajo
- Falta de trabajo muscular
- Componente neurológico en la desviación
Hay varios condicionantes por los que el especialista pauta o no un corsé, pero existe mucha evidencia científica y el criterio para tomar esta decisión está muy estudiado.
Si tu peque tiene:
- Abdomen protuberante
- Relajación del recto abdominal
- Cuello y hombros adelantados (antepulsión)
- Lo que vulgarmente se conoce como “chepa”
Estos son rasgos físicos que indican que la desviación es mayor de lo deseado.
Si la curva sigue evolucionando sin control, las consecuencias pueden ser:
- Dolor por atrapamiento nervioso
- Problemas en la capacidad respiratoria por disminución de la caja torácica
- En algunos casos, intervención quirúrgica
Y a nadie le gusta pasar por quirófano, ya que no está exenta de riesgos.
Pero no vamos a llegar hasta este punto.
Solo hace falta que seamos conscientes de que el tratamiento ortésico es temporal. Puede durar más de lo deseado, pero es un sacrificio temporal para un bien futuro.
Cuando venís a consulta, la preocupación de los padres suele ser mayor que la de los peques.
Cuesta hacerse a la idea, pero creedme: los niños tienen un poder de adaptación brutal. Antes de que os deis cuenta, lo habrán integrado en su día a día y el tiempo pasará rápido.
Esto lo digo después de 15 años viendo niños y también por haberlo vivido en primera persona, usando un corsé durante dos años.
Pero de esto ya hablaremos otro día.
Es mejor que, como padres, mostréis optimismo ante este tratamiento, ya que los niños ven en vosotros la seguridad y confianza que necesitan en ese momento.
Sin perder la autoridad, es importante que lleven el corsé las horas pautadas y sigan las recomendaciones.
El corsé utilizado para estas desviaciones es el corsé de SWAN o corsé bivalvo.
Es una ortesis fabricada a medida, en termoplástico, un plástico moldeable con calor que, al enfriarse, queda rígido.
El corsé está diseñado teniendo en cuenta:
- Medidas métricas
- Escáner del paciente
- Radiografía
Esto permite que las fuerzas de aplicación estén estratégicamente colocadas, logrando la realineación de la columna.
El corsé se compone de dos placas (una anterior y otra posterior) y cuenta con un apoyo esternal regulable para ajustarlo de forma progresiva.
Aunque la fabricación y terminaciones pueden variar según el técnico ortopeda, el principio de corrección es el mismo.
El corsé funciona por el principio biomecánico de los 3 puntos.
Por lo tanto, su objetivo será corregir o, en muchos casos, limitar la progresión de la curva de forma satisfactoria, ofreciendo soporte y estabilidad mientras el cuerpo crece y se desarrolla.
Os enseño un caso donde podéis ver claramente el cambio:
Las horas de uso serán indicadas por el médico. En algunos casos, será de 14 horas, pero la gran mayoría debe llevarlo 21-23 horas diarias.
Se dejan unas horas sin él para la higiene y los ejercicios recomendados.
Desde nuestra consulta, damos indicaciones de uso gradual una vez ajustado. Estas indicaciones dependerán de cada peque, y además pautaremos unas revisiones:
- A los 15 días, donde veremos que el cuerpo ya se ha adaptado a la ortesis y nos permitirá un segundo ajuste para mejorar las presiones.
- Después de la primera consulta con el especialista y de la radiografía de control.
- A los 6 meses después de esta.
En las próximas publicaciones os daré recomendaciones para el uso y mantenimiento del corsé.
Espero que os haya sido de utilidad y si tenéis cualquier duda, dadle a la pestaña de contacto y os atenderé lo antes posible.
Podréis ampliar más información en mi perfil de Instagram y YouTube.
Nos vemos en el siguiente.
Chao
Patricia Hernández
(Terapeuta Ocupacional y Técnico Ortopeda)
Por otra parte, os enseño la página de SERI (SOCIEDAD ESPAÑOLA DE REHABILITACIÓN INFANTIL)
Os comparto el contenido descargable que podéis encontrar
Os comparto también el catálogo de material ortoprotésico





